Cómo sobrevivir a la cuesta de enero y no morir en el intento

Y no, no me refiero a la necesidad de recuperarnos del gasto que ha traído consigo la Navidad en enero ni la dificultad de abrochar los pantalones, sino a todos los mensajes propios de la época que nos invitan a realizar diferentes actividades.

En enero nos alcanzan muchos dardos. Uno de ellos se llama rebajas. Todas las tiendas lucen de gala carteles que invitan a comprar bajo la premisa de grandes descuentos y gangas. Al final, aunque no queramos, todos acabamos picando y nos llevamos algo a casa (mencionar además que no siempre es algo rebajado, sino que a veces es de nueva colección). El marketing atrayente de las rebajas es impresionante, ¿cómo nos logran engatusar?

Como no y con el paso de los años, la competitividad entre los gimnasios ha crecido en esta época. Enero es uno de los meses en los que crecen las suscripciones a este tipo de centros y nos llegan toda clase de ofertas que invitan a ponerse en forma de una forma “rápida y aparentemente simple”.  Mencionar aquí también el auge de las dietas milagro postnavideñas, (¿perder peso sin dejar de comer de nada?, ¿dónde hay que firmar?).

¿Habéis caído ya en alguno en alguno de estos dardos de enero? La lista de propósitos no acaba aquí…también tenemos las academias de inglés, agencias de viajes, clínicas para dejar de fumar…

Deja un comentario