La comunicación no verbal en la era digital. Técnicas de escaqueo

Los dispositivos y nuestra forma de utilizar sus aplicaciones de comunicación, consiguen descubrir muchos rasgos del usuario que van más allá de la forma de hablar o escribir a través de ellos.

Fue un descubrimiento leer, para un trabajo de Filosofía del instituto, “La Comunicación NO verbalde Flora Davis. Para los que no hayan leído este clásico, se explica desde un punto de vista no muy científico y con increíbles ejemplos del día a día, que la comunicación verbal no serviría de nada si no estuviese acompañada de la comunicación no verbal, y que el lenguaje tiene armas para engañar al receptor, pero el conjunto de actitudes, gestos, posturas, movimientos, la mayor parte de ellos casi imperceptibles, que emitimos de manera inconsciente, siempre transmiten la verdad.

Pues bien, Flora está a tiempo de crear un anexo a su obra cumbre, donde recoja los nuevos modelos de comunicación no verbal que el ser humano está adquiriendo desde principios del siglo XXI con la irrupción de ese nuevo apéndice vital para cualquier individuo de entre 10 y 80 años, el móvil.

Empiezan a establecerse rápidamente una serie de códigos de conducta asociados a la tecnología y a los dispositivos (móviles principalmente) que explican hasta qué punto han entrado en nuestras vidas y en la forma de comunicarnos, no sólo para quedarse, sino para transformarlo todo.

Hay que decir que este estudio se ha realizado sin más investigación que salir unas horas a la calle con el teléfono en la mano y apuntando en una nota (del propio dispositivo), las principales actitudes, gestos, etc, que podemos realizar con un móvil en nuestro poder y que pueden, de forma consciente o inconsciente, transmitir muchos mensajes a nuestro/s interlocutor/es, sin teclear ni una letra, y sin articular una palabra.

SOS móvil. Escaqueos

Escaqueo en el saludo

Antes de la era móvil (en adelante, AM), cuando queríamos evitar a alguien conocido al que nos encontrábamos de forma casual, teníamos las siguientes alternativas: escondernos detrás de una cabina telefónica, salir corriendo o, si éramos más intrépidos, enfrentarnos al “sujeto pereza”, mirar el reloj, y sin dejarle articular palabra gritarle “¡lo siento que no llego a una reunión, a ver si nos vemos algún día!” y seguir nuestro camino.

Después de la era móvil, (en adelante, DM) podemos dar la cara con tranquilidad y cruzarnos sin miedo con el “sujeto pereza”. ¿CÓMO? agarrando el móvil llevándonos a la oreja, acelerando el ritmo del paso y simulando una conversación telefónica inexistente. Durante la conversación ficticia, los simuladores podemos repetir frases absurdas como “… me has llamado, ¿no?” “… ya ya, sí ya estoy saliendo”, “…¿dónde estás?” y otras similares. En ocasiones es aconsejable reforzar el mensaje “ni te acerques tronco” con un saludo lejano y un complicado gesto de disculpa, que haga entender al sujeto pereza que “nos es absolutamente imposible dejar esa trascendente conversación y que ya os veréis algún día que estemos disponibles”.

Escaqueo en reuniones profesionales o familiares

Si (DM) queremos abandonar una reunión profesional1, o salir a descansar un ratito, basta con hacer un gesto de sobresalto, llevarse la mano al bolsillo, sacar el móvil y empezar a hablar con nuestro interlocutor fantasma: en este caso siempre hay que comenzar con “dime, sí, estoy reunido pero dime…”, procedemos entonces y abandonamos la sala para relajarnos. Antes de abandonar la reunión es muy importante ese gesto de sobresalto, que justifique la ficticia microvibración de nuestro móvil silenciado en el bolsillo.

(1) Esta estrategia puede utilizarse también en celebraciones, momento de pagar en restaurantes, tertulias en casa de suegros, etc.

Me quiero pirar

Según Flora Davis, (AM) de forma inconsciente, cuando una persona quería abandonar una conversación o no se sentía cómoda, posicionaba el cuerpo a 45º del receptor (como empezando a irse). De forma consciente teníamos otras opciones como mirar el reloj.

(DM) Podemos quedarnos en la posición frontal y siempre de forma consciente, podemos comenzar a teclear un mensaje (real o ficticio). La señal que entenderá nuestro interlocutor es que le estás comunicando a alguien (más importante que él) mediante un mensaje, que te estás retrasando porque un “sujeto pereza” te está dando la brasa. No se puede confirmar que quedes liberado al instante, tal vez tengas que repetir la acción entre 5 y 10 veces para que puedas pirarte2

(2) Si quieres reforzar la indirecta, es recomendable activar el tono del teclado y subir al máximo el volumen de tu dispositivo para alertar al interlocutor incidiendo en 2 sentidos (vista + oído).

Comunicación no verbal digital avanzada (CNVDA).
Watshapp y lo que podemos decir sin decir (teclear) nada

Podemos regular el interés que le damos a un interlocutor o grupo sin articular – teclear – una sola palabra. La clave está en saber utilizar el estado de conexión (“en línea” y “última vez”).

Esta forma disuasoria avanzada de comunicación no verbal digital hay que cocinarla a fuego lento y ser conscientes de que obtendremos resultados a medio/largo plazo.

El objetivo principal es dejar claro que no estás por la labor de mantener ningún tipo de relación con el “sujeto pereza” que está al otro lado. Al no existir ningún contacto visual con el interlocutor, la estrategia se fundamenta en el desgaste psicológico.

Pongamos un caso práctico: nos llega un watshapp de un “sujeto pereza” del tipo “¿quedamos a comer hoy?, venga, te paso a recoger en 20 min” … ¿¿¿Venga??? ¡qué presión! Es importante mantener la calma porque la primera fase es clave, nunca debemos desbloquear el teléfono, debemos limitarnos a leer el globo de alerta3 para no dar ninguna pista de nuestra situación (estado). [Sí, ya sabemos que existe la posibilidad de ocultar nuestro estado en ajustes/privacidad, pero no nos interesa, es como si nos tapáramos la boca, no podríamos hablar, y si nos atamos las manos a la espalda no podríamos hacer gestos].

(3) importante tener activado en ajustes-alertas todas las opciones de notificación activas incluso con el dispositivo bloqueado, hay que sacrificar carga de batería para conseguir nuestros objetivos.

Una vez definida la estrategia, empieza el ataque:

  1. Desbloqueamos el teléfono y abrimos watshapp, concretamente el chat del “sujeto pereza” que lógicamente está en línea esperando como un buitre nuestra respuesta… Es un momento clave.
  2. Permanecemos con el chat abierto entre 45 y 60 segundos para que detecte que lo estamos leyendo detenidamente, pero no damos ninguna respuesta.
  3. Salimos y volvemos a entrar en el chat.
  4. Permanecemos 10 segundos y volvemos a salir definitivamente.
    Muy importante no tocar ninguna tecla en todo el proceso, no se debe detectar en ningún momento predisposición a responder, ni positiva ni negativamente.

Esta compleja maniobra dejará KO al “sujeto pereza”, completamente hundido. Su interpretación de los hechos puede variar, pero siempre tendrá un punto de inicio común: “Me ha leído y no me contesta”. Casi todas las variantes con este nexo común “me ignora” van a debilitar al sujeto emisor pereza hasta tal punto que podremos reconducir o romper la relación con él. Es posible que ese día aparezca y te venga a buscar, pero debemos ser persistentes y continuar con la estrategia en las siguientes 4-5 citas. Si no se obtienen resultados habrá que pasar al plan B, que contaremos en un siguiente capítulo.

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