¿Qué es realmente el Inbound Marketing?

Marketing Digital
24 Septiembre, 2015
A estas alturas ya lo habrás leído y oído muchas veces pero puede que aún te sigas preguntando… ¿qué es realmente eso del Inbound Marketing? Queremos despejar dudas y que este término en inglés deje de sonar a chino. Vamos a ponernos manos a la obra dedicando este post a esa nueva estrella de la publicidad que ha venido para quedarse. ¿Qué es? Inbound Marketing significa algo así como “marketing de atracción”. Y... ¿esto qué quiere decir? Pues exactamente lo que parece: que es el propio usuario el que se siente atraído por la marca o producto que busca y encuentra. Nada que ver con lo que ocurría tradicionalmente, ¿verdad?. Se acabó el perseguir a los clientes potenciales para acabar aburriéndoles. Y es que, una de las mejores cosas que puede pasarle a una marca es que el usuario la encuentre, la siga y la quiera. ¿Cuál es el objetivo? Atracción. Eso es lo principal. Como explicábamos, el sueño de toda marca es que sea el usuario el que la busque a ella y no al revés. Por eso, el objetivo del Inbound Marketing es precisamente conseguir que sea el consumidor el que encuentre nuestro producto. Para ello, disponemos de un gran aliado: el contenido. ¿Qué es realmente el Inbound Marketing? ¿Cómo lo logro? Hay anuncios que recordaremos toda la vida. Cuando disfrutamos de un anuncio lo recordamos mucho mejor. Nos acordamos de su historia, sus personajes, su música y, por supuesto, de su marca. Pues para que el Inbound Marketing funcione tenemos que hacer contenidos que resulten realmente interesantes para que nuestro producto también lo sea. Además, es importante que tengamos en cuenta una serie de condiciones:  
  • Ser discretos. Al consumidor de hoy en día no le gustan los intrusos. Si entramos como un elefante en una cacharrería nos echarán a patadas. Llamaremos más la atención si lo hacemos, por ejemplo, en forma de unicornio y sin tirar los cacharros.
 
  • Dar un valor añadido. El producto ya no es el centro del anuncio. Sí que lo es, en cambio, una historia original. El product placement de las series de televisión, por ejemplo, consiste en infiltrar nuestro zumo de frutas en el desayuno de la familia protagonista de tal modo que forme parte de la historia. En el caso del Inbound Marketing podríamos decir que se hace lo contrario: ofrecemos una historia alrededor de nuestro producto de forma que lo que primero llama la atención del usuario es ese valor añadido que le estamos transmitiendo. Nuestra marca quedará ligada a esto. Y no, aunque lo parezca, no perderá protagonismo sino todo lo contrario.
 
  • Saber qué buscan nuestros usuarios y cuáles son sus necesidades. De nada sirve que nuestro contenido sea excelente si al final no está cubriendo las necesidades del usuario final. Por eso es muy importante tener en cuenta las buyer persona: sabiendo a qué perfiles nos dirigimos y qué necesitan lograremos acercarnos a ellos para que nos encuentren.
  Es importante adaptarse a este nuevo escenario en el que los clientes encuentran a las marcas e interactúan con ellas en redes sociales. Y como actualmente todo avanza y cambia a gran velocidad, no debemos dejar de lado la analítica. Ver qué interesa y qué no es algo básico para optimizar las estrategias y afinar aún más.